Historia

Los Orígenes.

La historia de nuestra comuna no puede ser entendida sino en el contexto histórico que ha marcado la identidad de la Región de La Araucanía.

En el vasto territorio conformado por la vertiente oriental de la Cordillera de Nahuelbuta, desde Nacimiento hacia la confluencia del río Chol Chol con el río Imperial, se emplazaron generaciones de familias mapuche que en palabras de Tomás de Guevara “no habían  colgado jamás sus lanzas, desde la conquista hasta la revolución de la independencia, para combatir a los que pretendían subyugarlos”.

Así nuestra tierra habla de una población mapuche que defendió su cultura, ligada entrañablemente a la tierra, ante los conquistadores españoles, primero y luego ante la irrupción del así llamado “Ejercito Pacificador de La Araucanía”.

La historia ancestral nos habla de líderes naturales y familias tales como: Paillal, Millagual, Huincahual, Liempi, Huenchual, Huilcaleo, Colihuinca, Inal, Nahuelhual, Huircán, Cariqueo, Naín y Malín entre muchos otros, los cuales hicieron de estas tierras su hogar natural, legándonos una impronta de orgullo, pertenencia, tenacidad y profundo amor por la tierra que los vio nacer.

Los Nuevos Colonizadores

Aunque la colonización de La Araucanía se efectuó en buena medida con chilenos, no se dejo de lado la idea de colonizar la región con extranjeros. En 1872 se dio a la Sociedad Nacional de Agricultura (S.N.A.) el carácter de Oficina General de Inmigración y dos años más tarde se creaba el cargo de “Inspector de Colonización” para el territorio de La Araucanía.

Los primeros inmigrantes arribaron sólo en 1883 y este flujo duró hasta 1890, año en que se suspendió el envío de colonos contratados por estimarse que ya se habían copado las reservas asignadas a ellos.

Ubicación del Poblado.

El Fuerte Galvarino, fue fundado el 22 de Abril de 1882 al margen izquierdo del Río Quillem, la ubicación del poblado, lo que se llamó la demarcación, se realizo en la primavera de 1886 a cargo de los ingenieros de la colonización.

El lugar que pasaría a ocupar la población, en ese momento era de propiedad indígena, perteneciente al Cacique Liempi, el cual fue conminado a ceder el terreno a cambio de otras tierras situadas río arriba en el sector Paillahue.
Subsanado este inconveniente, se delineó el poblado a unos 3.5 kilómetros al este del Fuerte, siempre a orillas del Río Quillém, cuya extensión abarcó una 25 manzanas cuadradas de cien metros por lado.

El aporte colonial.

A medida que el poblado se desarrollaba, el Gobierno impulsó una sistemática política inmigratoria, invitando a que familias de diversos países europeos, se establecieran en las nacientes ciudades, aportando su esfuerzo, tecnología y cultura al desarrollo del territorio.

Así, dotados de un extraordinario espíritu emprendedor y de tesón, los primeros colonos arribaron al país, vía marítima, en el puerto de Talcahuano, tras una larga travesía en el vapor Cotopaxi. Rápidamente enfilaron hacia Galvarino, poblado al cual accedieron en Septiembre del año 1885. Entre las familias que asumieron este inmenso desafío recordamos a los alemanes Reidel, Klagges, Horn, Hohmann, Schuhmann, Buchholz; Suizos: Imboden, Kehr, Isler, Bachmann, Otth; Franceses: Geofroy, Frene, Vicent.

Más tarde en enero de 1886, llegaron por la misma vía esta vez en el Vapor Patagonia, los colonos ubicados al lado sur del Quillem. Eran 35 familias entre franceses, alemanes y suizos, estas familias fueron: Rotten, Petermann, Neveau, Borel, Dejean, Chagneau, Bolomey, Rodexier, Jequier, Violin, Flamme, Couny, Doufournel, Chieysal, Kehr, Fressard, Margot, Egger, Frey, Lemp, Vey, Padilla, Colon Noir, Bösch, Eichi, Keller, Dietschi, Meyer, Satrkli, Eberhardt, Studer, Geiser., al igual que estos colonos se instalaron al terminar el siglo, por el año 1890 en adelante varios comerciantes Judios, como las familias: Kaplan, Katz, Gassman, Gallestein y otros. También alemanes como Roese, Schnake, Zamponi, Kohler y algunos franceses como Lerdon, Heguy, Combeau.

Nacen las instituciones.

La vida en sociedad dio origen a las primeras expresiones gregarias de la comuna. Instalándose tiendas de colonos chilenos, como la del Señor Pedro Campos, don Felipe Yastorza, don Raimundo Aedo, don Lorenzo Oliva, Señor González, y por último la ferretería de don Ángel Pulgar., produciéndose una creciente actividad industrial, la que  fue representada por el molino maquilero del señor Florencio Figueroa, que brindo sus servicios a esta comunidad naciente, a base de la fuerza hidráulica recibida por las aguas del río Quillem, dotado de 5 modernos asientos de cilindros instalados en un amplio edificio de tres pisos, constituyéndose en un importante poder comprador de cereales de la comuna, ya que el mercado más cercano era la ciudad de Algol.

Las restantes actividades industriales y comerciales estaban servidas por emprendedores colonos, así tenemos al señor Teodoro Horn, quien instaló un gran molino y un taller de cerrajería; Don Otto Kehr, quien hace funcionar la primera fábrica de bebidas gaseosas, Don Santiago Frey y su comercio de abarrotes; don Vivente Vicent y su panadería; Don Enrique Isler con su carnicería y panadería; la tienda de géneros Suizos de don Eduardo Frene entre otros.

La producción silvoagropecuaria era pródiga en cosecha de cereales, hortalizas, frutas, producción de madera  e incluso producción vitivinícola, el comercio prolifera en sus diversos rubros, ofertando alimentos, armas, telas, maquinarias, artículos de ferretería, etc.

En 1903, funciona la primera escuela de la ciudad, al alero de los esfuerzos desarrollados por colonos alemanes y suizos. En tanto que la primera escuela pública de hombres comenzó a prestar funciones en el año 1913. Al año siguiente se estable la primera escuela pública de niñas.

La evolución de las escuelas públicas fue en plano ascendente. Cada año aumentaban las matriculas, haciéndose cada vez más estrecho los locales, donde debían funcionar. De esta manera se hizo cargo el Sr. Agustín Contreras, constituyendo de su propio peculio, un amplio local donde funcionaria por más de 20 años la escuela de niñas.

La iglesia católica, en 1912, dispone la presencia permanente de un pastor, el cual pudiese atender las necesidades espirituales de la población. Será después, en el año 1943, que la ciudad contará con una moderna capilla, destinada a acoger a los habitantes de la comuna.

En el año 1916 se forma con carácter de Municipalidad, la primera junta de Vecinos, con nueve miembros, dejando de depender administrativamente de Chol Chol., Esta Junta se encontraba conformada por los Señores: Lorenzo Oliva, Ángel Pulgar, Agustín Contreras, Rosario Mendoza, Víctor Muñoz, Rafael de Pinares, entre otros.

Junto con la creación de la Municipalidad, se forma el Cuerpo Policial, bajo el nombre de Policía Municipal, que fue compuesta por un Sargento, tres hombres de tropa y dirigido por un comandante. Asignándole este cargo al Sr. Robustiano Cerda Molina.

La naciente institución viene a complementar la presencia de otros servicios públicos existentes tales como el Registro Civil, instalado en 1909, desempeñando esta función el Sr. Vitalino Iribarra, quien se mantuvo cumpliendo esta función hasta 1931, donde posteriormente los sucedieron los Señores Lorenzo Córdova y el Sr. Manuel Labbé Parra.

En Noviembre de 1918, se forma la primera Brigada de Boys Scouts, a cargo del Comandante de Policía.

En 1925, Gracias a las gestiones emprendidas por el entonces Alcalde Federico Magofke, se reactivan los planes de establecimiento del trazado de la ruta ferroviaria de Quino a Galvarino y desde allí hasta Imperial pasando por Chol Chol. A Fines de 1935 la comuna ya cuenta con un servicio estable de transporte de carga y pasajeros.

En materia de acción sanitaria, en 1937 fue el año que vio nacer la primera Posta de Salud, la cual prontamente vio colapsada su capacidad de atención de las múltiples necesidades sanitarias presentadas por los habitantes de la comuna, no fue hasta el año 1952 cuando se ordeno la construcción del actual Hospital la cual duro varios años, finalmente dando termino a esta obra e inaugurándose oficialmente en Marzo de 1963.

El 27 de Marzo de 1949, se funda la primera compañía de Bomberos, dirigida por Yamil Flores Silva y Manuel Labbé Parra, generando los primeros equipamientos en materia de seguridad ciudadana. Más tarde, el 28 de Marzo de 1959, nace la segunda compañía de Bomberos a instancias de la Superintendencia, siendo su primer superintendente el Sr. Eduardo Lemp L., mientras que su primer comandante sería el Sr. Arnoldo González Ulloa.

Con el terremoto de mayo de 1960 que sacudió al sur de Chile, gran parte de las ciudades tuvieron cuantiosos deterioros, derrumbes de edificios, destrucción de caminos, etc. Con esta considerable catástrofe natural, despertó la generosidad en todo el mundo llegando así cuantiosos recursos en ayuda de los damnificados. Así llega también de Suiza  con el objetivo específico de reparar y construir escuelas, con el acuerdo adoptado por el entonces presidente Jorge Alessandri y la Embajada de Suiza, se destinan fondos para construir un grupo escolar en Galvarino, construcción que se ejecuto en madera con fundamentos de hormigón dando paso al nuevo Grupo Escolar de Galvarino la denominada “Escuela Completa Nº 16 de Republica Suiza”, esta escuela evoluciona llevándola a transformarse en Escuela Coeducacional, No más sino que hasta 1978, el primero de Septiembre, nace el Liceo C-43, Republica de Suiza, con cursos que van desde kinder hasta cuarto año medio, manteniendo un internado con capacidad para 60 alumnos varones, con atención completa y dirigido por un profesor en la función de Director.

En 1974 gracias a la cooperación de toda la comunidad galvarinense, se comienza a dar paso con la elaboración de un plan de financiamiento para la instalación  una antena de Repetición de Televisión Nacional, la que tiene un valor para esos entonces la de 15 millones de escudos, lográndose con éxito la suma y los objetivos planteados.

En 1980, se construye el actual Gimnasio Municipal, emplazado en el sector oriente de la ciudad a un extremo de calle Carrera, el que será destinado para las clases de deporte y ejercicios atléticos, para luego continuar con la construcción de graderías a modo de tribuna, con cabinas de vestir, delimitándose una pista atlética alrededor de la Cancha de Fútbol, creando así el estadio municipal, lugar destinado a la practica deportiva.

Las organizaciones deportivas han ejercido también un rol protagónico en el quehacer local. Recordamos a instituciones tales como el club Deportivo Galvarino, fundado en 1926; el club Deportivo Construcción formado en 1952; el Deportivo San Antonio fundado en 1963 y más recientemente el club Liceo de Galvarino el cual fue fundado en Agosto de 1978.

El Galvarino de hoy.

Hoy la ciudad de Galvarino, busca hacer frente al nuevo milenio con ideas innovadoras que permitan guiar la comuna a un futuro que contempla temas contingentes del mundo de hoy y favorezcan el desarrollo económico, social y cultural a nivel local, este procesos constituye dinámicas asociadas tanto a la problemática atingentes de todos sus habitantes, con tomas de decisiones cooperativas en el desarrollo comunal., lo que a llevado a nuestra comuna ser reconocida sólidamente como un importante centro cívico, laboral, comercial, social, polo de atracción para los habitantes.

Galvarino, cuenta hoy con un centro urbano en constante desarrollo, en el cual coexisten con pleno dinamismo las más diversas instituciones públicas y privadas que contribuyen a la funcionalidad y elevar el nivel de vida de sus residentes, garantes de la modernidad y crecimiento.

El Galvarino contemporáneo tiene resueltas importantes necesidades básicas tales como la dotación de servicios de agua potable, alcantarillado y energía eléctrica. Rutas intercomunales que han mejorado la conectividad de sus habitantes, dinamizando las actividades económicas, sociales, tecnológicas, de servicios educativos y de salud.

No obstante, subsisten importantes limitaciones que constituyen un permanente desafío para las autoridades comunales y los diversos representantes de las organizaciones públicas, privadas y comunitarias, que buscan consolidar nuevas estrategias que fortalezcan el desarrollo de las personas.

Galvarino hoy es una comuna en la que se unen múltiples identidades heredadas de quienes forjaron nuestra historia: El mapuche, el chileno, el colono de ayer, que se confunden hoy en nuestra identidad, interpretándose en uno sólo progreso y desarrollo en pos de nuestra querida comuna.

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